¡Madre mía de lo que vengo a hablaros!
Los latinismos. Que no es cenar a base de latillas. No. Es el uso de
expresiones en latín.
Los usamos tan frecuentemente, que a
veces ni reparamos en ello, como le pasaba a un profesor que decía en sus
clases: “esto lo veremos en el laboratorio in situ, como se dice ahora”. Bueno, se lleva diciendo desde hace miles
de años, señor. De ahí la gracia.
Pero lo que me ocupa y preocupa no es que
los usemos sin darnos cuenta, es que los usamos mal,
muy mal, y podemos llegar a ser corregidos, encima, si los usamos bien.
¿Quién no ha oído, leído, e incluso usado
de motu propio? Que significa “por propia
voluntad”.
Me fui de la fiesta de motu propio, no porque me obligara la policía.
Bueno, pues ¡mal! ¡muy mal! Para empezar
no se usan preposiciones con los latinismos. No se dice de motu propio, no se dice me quedé en in albis,
no se dice de ex profeso. Fuera las
preposiociones.
Pero es que en el caso en los que
utilizamos motu propio ¡¡estamos cometiendo un
error!! Lo correcto sería emplear motu proprio.
Ahora, bien, el cachondeo de tus interlocutores si no tienes a mano un
diccionario para cerrarles la boca, puede ser morrocotudo.
Otro error que se comete muy
frecuentemente es el decir in media res cuando
lo correcto sería in medias res.
Y de nuevo, con la influencia del inglés
hemos topado, pues lo correcto es decir statu quo y no status quo, ni siquiera en plural, que vete a
saber por qué, es la forma que recogen los ingleses en sus diccionarios.
Pero no os preocupéis. La Academia
terminará por aceptar todas esas formas. Ya pasó con in fraganti, que lo suyo
sería decir in flagranti, pero ya véis, admitido está. Así que nos pillan por el olor. Vamos, que tiene narices.
En fin, espero os sirvan estos artículos, Si no, siempre podéis bailar con el vídeo que he adjuntado.
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