Advertisements are not only a powerful tool to get
customers and raise sales. They also bring us the opportunity to change our
minds and be aware of certain realities. This is the case of my favourtie TV
commercial, the advertisement I like the most and I consider more important
than any other.
It was the
year 1990. Not a long time ago, is it? The truth is that 3rd Millennium
was coming but a lot of things in Spain seemed to be going a little bit slower
than in other places. In spite of the staggering number of teenagers having
AIDS ant the high rate of teen pregnancies, sexual education was still a taboo
in our country. And then… This commercial was casted.
It was not
only a clear and great homage to Kubrick’s Spartacus, but a great slap in that
old society reluctant to realize that social and sexual education (and commitment with social problems) was a
big need in those days.
I was only
a child, but I still remember how amazed I was and how disgusted my parents, teachers,
and the local priest, were. However, now, most of them have admitted to me that
it marked the start for better times to come.
(or how to recognise an essay from quite a long way away)
One of the things I enjoy the most in this world is
watching The Monty Python’s Flying
Circus. I’ve enjoyed it since I was 10 years old. When I am in a bad mood,
all I need to do is to put the disk in to my DVD player. Afterward, everything
makes sense again and I have a smile on my face for the rest of the day. I am
not the only person with this feeling. The Monty Python troupeincludes some of the most influential
artists in this world. Keep on reading, and maybe you will learn interesting
facts about The Monty Python.
Mr. Chicken aproves it.
Do you think now I am going to start to write their
bio? I don’t want to bore you with it. If you are interested in stuff like
that, try it on Wikipedia. You won’t regret it. You will be satisfied and I
will have saved a lot of time copying-pasting and praying not to be caught.
What I want with this essay is to tell you why I like The Monty Python.
Believe it or not, my first contact with these
geniuses was through a Spectrum
video-game.
It got worse when I turned 14. I was home alone, and I expected my friend to
bring some adult movies. He brought it indeed: a video-cassette with episodes
of “Monty Python's: Flying Circus”.The
next two hours were full of laughter. I had Monty
Pythonefteria, which definitely is not as bad as diphtheria is; but unlike
this one, my illness had no cure. Both diseases make you do funny noises and
leave you breathless, of course, but at least you can prevent diphtheria.
Since then I’ve tried to collect all the Monty Python’s Flying Circus episodes
and all their movies. Now, after almost 20 years there are no enough
“collector’s editions” to satisfy my hunger. Now I could list their episodes and
films but, remember, it is all about “Me”, not the Monty Python. If you want to
know more, try it on Imdb.com, a website even “more better” than Wikipedia.
You
could think, “You are just a fanatic”. Of course I am. “No, you are not”. I’ve
talked at the beginning about a video-game, but do you know the “Python
language”? Unless you are a nerd, you don’t. The fact is that the Python is a programming language named
after the Monty Python. Let’s try another one: “Spam”. You don’t need to be a
nerd to know this word. Well, the spam is
called spam after a Monty Python’s
sketch. They didn’t invent the word, but they popularized it. Besides, shows
like “The Simpsons”, “The Big Bang Theory” or “The Office”, are full of
references of these comedians. Such cultural influence can’t be by chance. This
cultural influence is the result of their grandiosity.
According with clichés: People tend to think the
“British sense of humour” is ironic, intelligent and sophisticated. Monty
Python are claimed as the best representation of the “British sense of humour”.
I wonder if the people know the Monty Python. They are not anything else than
surreal. Moreover, they are not totally British: Terry Gillian is American.
Enough said. The Monty Python are one of the most
impressive humorists in the world. They are prolific, originals, funny and
influential. Video-games, tv series, films... Their acting will be remembered
and other artists will pay them tribute for centuries.
Do you want to know more? Read a book. It is always a
good choice.
Estoy muy en contra de las etiquetas. Daos cuenta de que yo era un niño gordo, de baja estatura, un patoso al que se le daban mal los deportes y que prefería dibujar, ver la televisión y leer cómics antes que salir a la calle a jugar. Así que estaba muy familiarizado con las etiquetas, sí. Y no me gustaban ni entonces ni me gustan ahora.
Pero hubo un momento en que descubrí que era "friki" y esa etiqueta sí me hizo gracia. Y yo mismo la usaba.
Ya no era "un puto
raro", "un marginado", "un granudo de mierda", "un cutre", "un criajo
que juega con maquinitas y lee tebeos". No. Era un "friki".
Eso molaba.
Pero ya no. Ya no la pienso seguir usando más.
A mí ya me han agotado. En serio. Ser "friki" es hoy demasiado. Si me permitís la nota de humor y la ironía, yo me metí en esto porque era un mundo poco exigente: No había que llevar ropa guay, ni ir a fiestas, ni afeitarse y daba igual tener granos y no haberse duchado en 3 días. Leías cosillas de la Dragonlance y de Tolkien, veias peliculillas con muñecos de peluche, echabas tus partiditas de rol, leías tus cómics, jugabas con colegas a la consola y no te metías con nadie.
Este dibujillo no tiene mucho que ver con el tema, pero ¿a que queda chulo? Además lo he hecho yo...
Pero ahora ser "friki" exige ver sopotocientas películas de lo que sea. No hay mes que no haya una película de Star Wars, DC, Marvel o Harry Potter... Todo son sagas, spin-offs, cross-overs... Ser "friki", además, exige estar escribiendo todo el santo día en Internet que te parece fatal que hagan tal o cual película, o que tal o cual actriz haga tal papel. Ser "friki" exige posicionarse al más puro estilo del frente popular de Judea en determinada consola y defender a capa y a espada que las demás son una mierda. Ser "friki" exige estar defendiendo tu "pureza" y "antigüedad" frente a otra gente que tiene los mismos gustos que tú.
Así que lo tengo decidido: Voy a dedicarme sólo a leer mis novelitas de dragones, ver mis peliculillas con naves y bichos raros, jugar a juegos con dados extraños, leer mis cómics y seguir disfrutando de la consola sin meterme con nadie.
Saludos, gente, y gracias por acercaros de nuevo al Vertedero en el Sótano. Poneos todo lo cómodos y cómodas que podáis porque os voy a hablar un ratito de la serie de Netflix “Stranger Things”.
Este 15 de julio de 2016, ha visto la luz, creada por los hermanos Matt y Ross Duffer, quienes ya contaban en su haber con un par de películas y algún episodio de Wayward Pines. Admito que por mi parte, primera noticia de esta gente.
El estreno ha sido como acostumbra últimamente a hacerlo Netflix con sus productos originales: presenta toda la temporada de golpe y porrazo. De este modo, ayer ya teníamos a nuestra disposición los 8 episodios que juntos dan lugar a la primera temporada.
Y yo, que no tengo vida, claro, si no, no tendría un blog ni grabaría audios, me los he visto todos de una sentada para poder comentarlos y compartir mis opiniones con vosotros y vosotras.
Pero no soy el único, que conste: A estas alturas las redes ya están inundadas de comentarios y críticas y sus fans ya son legión.
Una de mis páginas de referencia en Internet es IMDB. Las otras son la Wikipedia en inglés y alguna otra que no mencionaré por pudor. Y en la Internet Movie Data Base alardea ya de una calificación de más de un 9 sobre 10. Es pronto para ver si se codeará con Los Soprano, The Wire o Breaking Bad, pero sus comienzos son halagüeños.
Y no es para menos, la serie cuenta con grandes atractivos que la hacen merecedora de tantos honores.
El primero de estos elementos, ya se intuía en los carteles y vídeos promocionales: la serie está ambientada en los 80, pero en los 80 televisivos y cinematográficos. En cuanto veáis los primeros 15 minutos sabréis a qué me refiero. La estética, música, personajes… la propia historia en sí.
Esta ambientación se lleva un paso más allá y podremos apreciar cuando aparece el título de cada episodio cómo aplican un efecto para que parezca que estamos viendo un video casete.
El elenco resulta atractivo también. Recupera a Winona Ryder de Bitelchús y Eduardo Manostijeras y nos trae de nuevo a Matthew Modine, de la Chaqueta Metálica y de la última de las películas de Batman dirigidas por Nolan. Además, cuenta con un buen puñado de muchachos y muchachas de lo más tierno y entrañable.
La historia, qué duda cabe, es el tercer elemento que ha seducido a la audiencia. La misteriosa desaparición de un niño y la repentina aparición de una extraña chica. Un comienzo concebido para dejar clavada a la gente en el asiento.
Ambientación ochentera, actores y actrices carismáticos y una historia cargada de misterio.
A mí personalmente, esta serie me ha gustado. Fundamentalmente los bellos paisajes del estado de Georgia, donde también se rueda, por cierto, The Walking Dead; y la música. Tanto los temas de la época, que acompaña a ciertas escenas, como la banda sonora, que me trae ecos de película de videoclub y de tardes en el cine con los amigos.
Pero el resto… Francamente, no. Aunque he disfrutado, sí, la ambientación y las referencias a la cultura ochentera, no lo veo como para sostener toda la serie. Tenía la sensación de estar viendo una amalgama de Los Goonies, E.T. y El club de los cinco.
La historia… Quizá he visto demasiadas series de televisión y leído demasiados cómics y novelas de ciencia ficción, pero no la considero nada del otro jueves. Sin destriparos demasiado, la temática incluso me ha recordado a Twin Peaks ¿cómo lo veis? Recibirá un “no premio” al que en los comentarios sepa por qué lo digo.
Y los personajes demasiado predecibles, arquetípicos y planos. Que no es intrínsecamente malo, pero si no sumanos a una historia que me parecía de lo más corrientucha… Total, que ha hecho que no me llegue demasiado esta serie.
Será una serie de culto, qué duda cabe, y que encima llegará al gran público. Una curiosa combinación. Pero no está entre mis favoritas.
Pero ¡hey! ¡Digo lo de siempre! ¡Sus creadores seguramente viven en una mansión en Los Ángeles y yo estoy grabando audios encerrado en mi cueva!.
Pues eso, que gracias por llegar hasta aquí. Espero vuestros comentarios. Ya me diréis.
BONUS TRACK:
Nada, oye, que si no tenéis a nadie con quién ver la nueva serie de Netflix "Stranger Things", si escucháis estos audio será como si la estuvieráis viendo con un colega muy, muy pesado, que no se calla.
Hoy es el día de los enamorados, y aprovecho para traer a vuestra memoria una de las mejores parejas de enamorados de la historia de los videojuegos: Gloria y Dirk del mítico Where Time Stood Still (Denton Designs, 1988). Yo era un tierno infante pero ya me asombraba de este juego que "la chica" no era alguien a quien hubiera que rescatar. Muy al contrario, era la más fuerte y resistente, la que tiraba del grupo. Su prometido, Dirk, era experto en lenguas y le necesitabas para poder entenderte con las tribus indígenas. Pero sobre todo lo que me sobrecogía, es que si Gloria moría, Dirk se volvía prácticamente incontrolable, dejaba de responder a los controles, y podía llegar a suicidarse. Si, por el contrario, era Dirk quien moría, Gloria se quedaba junto a él y ya no podías controlarla más. No eran indispensables para pasarte el juego. Tampoco lo era Clive, padre de Gloria, que estaba todo el rato cansado y retrasando al grupo, pero que podía comerciar con los indígenas. El protagonista absoluto era Jarret, el piloto. Pero la pareja era mi favorita.
Este 22 de enero se estrenó la serie Stan Lee’s Lucky Man. ¿Cuál es su principal atractivo? La idea original de la serie es de Stan “The Man” Lee, creador de cómics como Spider-Man, Hulk y los X-Men.
Como veis, la introducción de la serie
deja entrever cierta relación con el mundo del cómic. Pero salvo eso, y
el nombre de Stan Lee, claro, ahí se acaba toda relación con éste.
Porque, aunque la serie cuenta con Stan Lee como genio creativo y productor, no es ése el único atractivo a su favor.
Por un lado, tenemos como protagonista a la ciudad de Londres,
que se nos muestra luminosa y llena de vida, mientras la serie nos hace
recorrer sus barrios más modernos e imponentes a la vez que los bajos
fondos más sucios y sórdidos. Muy distinta a la ciudad de Londres
neblinosa y decadente que, al menos yo, acostumbro a ver en otras
producciones.
Por otro, un reparto con figuras como James Nesbitt, interpretando a Harry, un detective de policía que acaba de contraer una importante deuda debido a sus problemas con el juego; Sienna Guillory, que da vida una misteriosa motorista que entrega a Harry un brazalete capaz de inclinar la suerte a favor de quien lo porta; y Joseph Gatt, que aparece como una velada y latente amenaza para el protagonista.
Otro aliciente, es el misterio del brazalete.
No temas mucho destripe, pero si prefieres no saber nada más acerca de
la trama, deja de leer, apaga el ordenador, el móvil o lo que sea y
enciérrate en una cueva. ¿Todavía aquí? Bien, pues allá vamos: Harry no
es a quien iba destinado el brazalete y eso le puede acarrear muchos
problemas. Además, da suerte a quien lo lleva, sí, pero a la vez causa
la desgracia a quien le rodea. Cada vez que la suerte sonría a Harry,
algo malo sucederá a alguien a quien conozca. “Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad“, ¿verdad, Stan?
En estos dos primeros episodios, la serie promete tener tintes policíacos a la vez que un fuerte componente de misterio, intriga y fantasía.
Podría terminar desenvolviéndose como una serie donde Harry va
resolviendo diferentes casos en su faceta de detective a la par que la
trama del brazalete se va desarrollando. A pesar de que el título, Lucky Man, evoca vagamente a nombre superheroico, no creo que la serie tire por el tema de los superhéroes. Pero, bueno, oye, que con dos episodios yo qué sé. Es una conjetura.
A mí, al margen de que fuera el nombre de Stan Lee lo que me atrajera en un principio, esta serie ya ha logrado que esté atento un rato más, a ver qué tal.
No me ha entusiasmado poderosamente, bien
es cierto. Stan Lee fue rompedor hace varias décadas. Y sigue teniendo buenas ideas, a tenor de los cómics suyos que me he leído los últimos 20 años, pero no dejan de tener un corte clasicote.
No sé que me pasa últimamente, que no encuentro una serie
que me apasione. Pero ésta sí que parece tener de momento el potencial
para tenernos pendientes.
El futuro. La humanidad
ha sufrido el azote de una gran guerra. Años más tarde: coches destartalados
devorando kilómetros por caminos sin asfaltar, campos de Louisiana sembrados de
opio, señores feudales que rigen con mano de hierro el destino de sus gentes y tipos con bombín y bigote empuñando katanas. A toda esta mezcla añadamos
a un implacable y frío asesino en el que empiezan a despertar sentimientos y un
joven desorientado que alberga en su interior un oscuro y devastador poder.
Esto es esto. No hay más.
Ya está todo preparado. Ya estamos listos para disfrutar Into the Badlands.
Vaya por delante que a mí
la serie no me ha gustado. Ya veiss qué cosas. Que sí, que me he visto la primera
tanda de 6 episodios, pero es porque soy así de gilipollas. Al fin y al cabo soy español. ¡No necestiaba ver la serie para hablar sobre ella!.Pero pese a que soy un tipo terriblemente amargado, con
mucho tiempo libre, sentado frente a un ordenador con conexión a Internet, no voy a poner Into the Badlands a caer de un burro sólo porque a mí no me guste.
Y es que a pesar de que
esta serie no me entusiasme, he de reconocer que es muy buena. No se le puede
poner pegas. Estoy seguro de que a muchos de nuestros lectores les va a gustar.
Cuenta con una muy cuidada ambientación. Las vestimentas, los decorados, tienen un toque
decimonónico pero que, cuando nos sentimos inmersos en ese ambiente, nos saca
de él con una bofetada en forma de un coche, una lámpara o determinado edificio
para recordarnos que se trata de un mundo en decadencia.
La fotografía es espectacular. Tiene planos que son auténticas obras maestras.
Los vivos colores que salpican los escenarios en los que nos movemos a través
de increíbles movimientos de cámara, añaden gran dramatismo a las escenas. Se
crea un contraste genial entre la
oscuridad y la luz, el mal y el bien, la desolación y la esperanza,que resume a la perfección el espíritu de la
serie.
Desde el punto de vista
del argumento, la serie es fácil de
seguir, con una dosis justa de intriga y sin demasiados trucos ni giros argumentales.
Pero he dejado lo mejor
para el final. Las luchas. ¡Qué luchas! Todo un derroche de medios para una
producción televisiva. Pero ¿qué sentido tiene en pleno tercer milenio que
escriba sobre las luchas? Vedlo con vuestros propios ojos.
Una serie fantástica en
muchos sentidos a la que recomiendo que echéis un ojo. Creo que tiene
suficientes elementos del western, de
las películas de samuráis, del cine de acción y del campo de la ciencia ficción,
del cómic y de los videojuegos, en fin, de todo lo que mola, como para atraeros. Con espléndidas escenas de lucha y con una gran banda
sonora. Todos y cada uno de los detalles cuidados al detalle. Una apuesta
arriesgada quizá para televisión, pero que a la vez estoy seguro de que les
permitirá desarrollar una muy buenas historia.
Entre tanto estreno en Netflix, parece que está pasando inadvertida una serie a la que sin duda merece la pena echar un vistazo: los dibujos animados F is for Family.
Hacedme caso, que nunca os pido nada: Juntaos loscolegas y unas birrasy preparaos para reír un rato.
F is for Family narra la vicisitudes de la familia Murphy, una familia de clase media, en los Estados Unidos de América, en 1973.
Un cabeza de familia irascible, una madre abnegada y un hijo mayor
incontrolable, entre otros, son los personajes que desfilarán ante
nuestros ojos. Quizá te estés preguntando “¿dónde he visto yo eso
antes?”. Pues no sé… No lo digo como algo malo, ojo. De hecho ya sabéis
que soy muy dado a eso de encontrar similitudes (soy el tipo que compara
Ash vs Evil Dead con Me llamo Earl y The Walking Dead), pero parece una mezcolanza entre Aquellos maravillosos 70 y Los Simpson.
La serie cuenta con una realización técnica muy alta. Una animación soberbia y una paleta de colores que nos retrotraen a aquellos locos años.
Desde el punto de vista narrativo, además de emplear planos
impresionantes (que no comento por aquello de no destriparos nada, pero
digamos que narran de una forma magistral cómo crear varios traumas a un niño de primaria) se sirve de la metaficción a través de la serie televisiva Colt Luger,
como un elemento más de la historia recordándonos al mejor David Lynch o
a Rasca y Pica. O a Hamlet (¿veis como está todo inventado?).
Y en un momento del quinto episodio Bill Murphy's Day Off (no premio a quien me diga de dónde se han sacado ese título), en esa serie de metaficción Colt Luger sale esto:
Me he quedado todo loco al verlo.
Pero no es eso lo
que más me ha llamado la atención de la serie. Eso ha quedado para algo que no acostumbro a ver en
comedias de este tipo y menos en dibujos animados: los episodios
forman una continuidad deliciosa. La trama va avanzando paso a paso tras
casa episodio. No se vuelve a empezar como si nada hubiera pasado. A
mí, qué queréis que os diga, es lo que más me ha gustado y más me ha
llamado la atención.
Es una serie que he devorado en una tarde
tonta y ha logrado hacerme reír. ¿Qué más se puede pedir? Es verdad que
quizá la época en la que se ambienta nos sea muy lejana, no ya por edad,
sino porque no tiene nada que ver la década de los 70 de los Estados
Unidos c0n la nuestra. También es verdad que el lenguaje que emplea y
ciertos detalles de la trama, hace que no sea una serie familiar. Vaya,
que hace que South Park parezca Dora la Exploradora. Y aunque a mí eso me parezca un punto a favor, a muchos les puede parecer lo contrario. Pero es lo que hay.
Pues eso, ahora que me había suscrito a Netflix, descubro que HBO va a llegar a España.
La noticia lleva
sacudiendo la red varios días (y estremeciendo a nuestros bolsillos): HBO planea aterrizar en España con un servicio de
pago para ver sus contenidos a través de streaming. El medio informativo
financiero, Bloomberg, daba la noticia este 19 de enero. Y
desde entonces todo son especulaciones (y corta y pegas de la web de Bloomberg), porque lo cierto es que aún hay muchas
cosas en el aire.
La productora estadounidense parece haber calculado todo al milímetro y HBO se
ha dado cuenta de que el mercado español puede suponer mucho dinero, en
especial después de ver los buenos resultados que está obteniendo Netflix en
nuestro país(después
de visto todo el mundo es listo, dice el viejo dicho). Así, el
jefe ejecutivo de HBO, Richard Plepler, dice que están “siguiendo el dinero” (¿este
tipo escribía los guiones de The Wire
o qué?) pero reconoce que los retos son muchos y muy importantes.
¿A qué problemas se enfrenta HBO en España?
a) En España Internet va fatal. Los que como yo, han vivido en
provincias, saben de qué hablo. La conexión a Internet en España es muy
irregular. Muchas son las compañías que anuncian a bombo y platillo
espectaculares servicios de fibra óptica, pero lo cierto es que sólo se ofertan
en grandes ciudades. Mientras, el 51,5%
de la población vive en ciudades pequeñas y pueblos, donde, por lo general,
las conexiones a Internet son pésimas, con constantes cortes y baja
velocidad.
b) La piratería no está perseguida como en otros países. Y, bien por
causa, bien por efecto, España, tiene unos
índices de piratería online muy altos
(o, al menos, esa fama tenemos). Parece ser que los espectadores son reacios a
pagar por contenidos que se pueden conseguir de manera gratuita, aunque de
dudosa legalidad. No soy experto en estas lides ni quiero justificar lo
injustificable, pero seguro que los niveles de paro y los bajos salarios que
tenemos, son un factor más determinante en este asunto que nuestra tendencia a
la picaresca.
c) La feroz competencia. En España no hay una larga tradición de
televisiones de este tipo, pero ya hay 8 plataformas digitales ¡8! que operan
de forma similar en España. La última en llegar, Netflix, además, ofrece a
través de alguna compañía telefónica 6 meses de servicio gratuito (no doy más
pistas, si quieren publicidad que la paguen). HBO tendrá que ajustar mucho sus
promociones y ofertas para llamar la atención del consumidor.
d) Los derechos de la mayoría de series de la HBO en España pertenecen a
Telefónica. HBO tiene asumido que de seguir adelante con sus planes,
empezaría su emisión sin muchas de sus series más emblemáticas para, más
adelante, cuando expiren los derechos, recuperarlas. Y es que mucho hablar de
la competencia que supondría la llegada de HBO para Netflix, pero ¿y lo
perjudicada que puede quedar la compañía Telefónica, y sus usuarios, cuando
toque renovar los derechos de emisión de ciertas series?. Eso sí que va a ser
todo un juego de tronos. De todos
modos, la propia HBO reconoce que todavía queda tiempo para que llegue la
sangre al río.
Simon Sutton, presidente
de contenidos y distribución internacional es menos elocuente que Plepler, y
sus únicas palabras han sido para remarcar que no va a revelar qué contenidos
podremos disfrutar ni en qué otros países planean sus expansión., Sólo ha dicho
que “España no es el único ni será el último”. Un cachondo, el tipo.
Pues el otro día fui a ver la última película de Terminator. La disfruté, la verdad. Hacía más de 20 años que, en mi opinión, no se hacía una buena película de Terminator y ésta me lo parece. El caso es que me llamó la atención esta escena:
Yo creo que chirría ¿no? Es decir... Vale, estamos viendo una película de seres cibernéticos y viajes en el tiempo pero... ¿Les da la tecnología como para destilar luz de luna? No me cuadra. La versión en inglés de la escena:
Vamos, que moonshine es una palabra chunga de traducir. Pero ¿no les llamaba la atención a los traductores que la resistencia humana se ponga a destilar luz de luna? ¿En serio algún hispanohablante utiliza ese término?
Deberían haberse dado cuenta de que moonshine hay que traducirlo como alcohol casero o algo así. Licor casero. No sé.
El caso es que me sonaba de los Simpsons una escena en la que el jefe Wiggun dice: "Aaah, no hay nada como el rielar de la luna en tu propia destileria ilegal". No voy a entrar a hacerme el gafapasta con que traduzcan pops como abuelo o Genisys (un juego de palabras entre Genesis -origen- y System -sistema-) simplemente como Génesis. De verdad que no. Imagino que traducir es una labor muy difícil y es imposible hacerlo perfecto. Pero es que me parece un caso igual al de Blade Runner (Ridley Scott, 1982) que comenté hace mucho tiempo y es que algo debería haber hecho a los traductores fijarse que lo de luz de luna no pega.
En fin.
Con esto ya doy por finalizado el tema de lo de la guía de Malta (aquí la primera parte y aquí la segunda). Que hay que conseguir 100 entradas como sea. Me da igual lo mierder que penséis que es (que lo es) ¡me pusieron un 10 en Lengua y Literatura de países de habla inglesa
Estos días de penitencias y vacaciones, he retomado aquello que dejé hace más de un año: Mi ejército de Orcos de Warhammer Fantasy. Así que hoy he estado unas 4 horas manchando pintando goblins.
He optado por pintar de diez figuritas en diez figuritas. Tengo un montón y esta cantidad ayuda a no desmoralizarse pero a la vez ayuda también a mantener un buen rimto.
Al final 20 goblins con lanza. No está mal para unas 4 horas que he estado. Me han quedado muy sucios y todavía faltan las peanas. Creo que aplicaré un poco de amarillo con pincel seco a las figuritas para darles luz y adornaré las peanas con algo de serrín.
Hace años anduve por Maltaechando el rato. Y es algo que, dado el dinero que me dejé, he tenido que amortizar como he podido... Cuando en la carrera hubo que hacer un trabajo acerca de usos y costumbres de algún país no dudé en echar mano del slice of life y narrar mis peripecias. He aquí la primera entrega. Ya queda menos para cumplir mi objetivo de 100 entradas en 2015.
Por aquel entonces yo trabajaba en un centro de educación ambiental y había preparado una "divertida" actividad donde yo enseñaba objetos de desecho y los niños decían a qué contenedor había que tirarlos.
Yo enseñaba un periódico y todos los niños:
–¡¡Al contenedor azul!!
Una lata de sardinas:
–¡¡Al contendedor amarillo!!
Y enseñé un walk-man(tm) y se quedaron callados.
P.D: Los walk-man(tm) estropeados se tiran en el punto limpio.
Pues ahí sigo. Tras los 40 goblins con lanza montados e imprimados del lunes, hoy tocaba... ¡80 arqueros! Mecagüen... mi segundo día y ya estoy hasta el gorro de estos indeseables... Montar todos estos bichos... –¡Hey, colega! Que esas figuritas todo viejas van sin montar... Ya bueno, sacar de la matriz, quitar un poco de la rebaba y pegar a la peana ya es curro como para llamarlo "montar". Y no veáis qué liada... La de peanas que he roto. Podéis contar a ver si hay 80 o no. Yo ya no puedo.
Tiempo: Otras dos horas de mi vida que, mira, no voy a recuperar.
Dinero: Unos 40 € en goblins. Es difícil de precisar, por 42 sí que sé que pagué 27, pero los otros los tenía por ahí... me los daban como regalos por comprar otras miniaturas... Así que pongamos esa cantidad.
Pregunta: ¿Cuánto se tarda en pintar un ejército de orcos de Warhammer Fantasy?. Respuesta: Yo qué sé. Pero voy a averiguarlo. He estado estos meses comprando figuritas de Games Workshop a buen precio por e-Bay. Preferiblemente de plástico y antiguas (Mi asesor dice que ponga vintage pero ahora es más transgresor decir "antiguo" así que...).
Las he comprado sin tener una lista de ejército en mente. Es más, las he comprado sin tener el libro de ejército ni saber jugar. Pero vamos, son orcos: No te puedes equivocar si compras montones de tropas de infantería ¿no?
Ayer me compré el espray de imprimación Daemonic Yellow de Army Painter en la tienda Goblin Trader de Aranjuez. Y con mi kit de cuchillas y tenazas Citadel monté e imprimé 41 goblins con lanza y sin escudo.
El tiempo empleado no fue mucho, pero entre la charla con el dependiente de la tiende (gran tipo, amable y atento con los clientes) y las charlas con gente cuando me puse a montar se me pasaron dos horas y media.
A ver hoy qué tal se me da, que ya tengo compromisos varios que van a hacer que igual no pueda pintar...
Tiempo: 2h y 30 min.
Dinero: 11,40 € del espray y 27€ de goblins (gastos de envío incluídos).