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martes, 14 de febrero de 2017

And Now, for Something Completely Different: It’s...


(or how to recognise an essay  from quite a long way away)


One of the things I enjoy the most in this world is watching The Monty Python’s Flying Circus. I’ve enjoyed it since I was 10 years old. When I am in a bad mood, all I need to do is to put the disk in to my DVD player. Afterward, everything makes sense again and I have a smile on my face for the rest of the day. I am not the only person with this feeling. The Monty Python troupe includes some of the most influential artists in this world. Keep on reading, and maybe you will learn interesting facts about The Monty Python.

Mr. Chicken aproves it.


Do you think now I am going to start to write their bio? I don’t want to bore you with it. If you are interested in stuff like that, try it on Wikipedia. You won’t regret it. You will be satisfied and I will have saved a lot of time copying-pasting and praying not to be caught. What I want with this essay is to tell you why I like The Monty Python.

Believe it or not, my first contact with these geniuses was through a Spectrum video-game. 


It got worse when I turned 14. I was home alone, and I expected my friend to bring some adult movies. He brought it indeed: a video-cassette with episodes of “Monty Python's: Flying Circus”.  The next two hours were full of laughter. I had Monty Pythonefteria, which definitely is not as bad as diphtheria is; but unlike this one, my illness had no cure. Both diseases make you do funny noises and leave you breathless, of course, but at least you can prevent diphtheria.


Since then I’ve tried to collect all the Monty Python’s Flying Circus episodes and all their movies. Now, after almost 20 years there are no enough “collector’s editions” to satisfy my hunger. Now I could list their episodes and films but, remember, it is all about “Me”, not the Monty Python. If you want to know more, try it on Imdb.com, a website even “more better” than Wikipedia.

            You could think, “You are just a fanatic”. Of course I am. “No, you are not”. I’ve talked at the beginning about a video-game, but do you know the “Python language”? Unless you are a nerd, you don’t. The fact is that the Python is a programming language named after the Monty Python. Let’s try another one: “Spam”. You don’t need to be a nerd to know this word. Well, the spam is called spam after a Monty Python’s sketch. They didn’t invent the word, but they popularized it. Besides, shows like “The Simpsons”, “The Big Bang Theory” or “The Office”, are full of references of these comedians. Such cultural influence can’t be by chance. This cultural influence is the result of their grandiosity. 


According with clichés: People tend to think the “British sense of humour” is ironic, intelligent and sophisticated. Monty Python are claimed as the best representation of the “British sense of humour”. I wonder if the people know the Monty Python. They are not anything else than surreal. Moreover, they are not totally British: Terry Gillian is American.

Enough said. The Monty Python are one of the most impressive humorists in the world. They are prolific, originals, funny and influential. Video-games, tv series, films... Their acting will be remembered and other artists will pay them tribute for centuries.

Do you want to know more? Read a book. It is always a good choice. 

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lunes, 13 de febrero de 2017

Review of Gravity (Alfonso Cuarón, 2013).



THE GRAVITY OF GRAVITY
                                    
In spite of Gravity (Alfonso Cuarón, 2013) was one of the most acclaimed films in the 86th Oscar’s Award Ceremony, I think it is not the masterpiece that everybody says it is.  Even though I enjoyed it very much and I like it, it can be only qualified as “entertaining”.


Please allow me to explain myself just before you start to shout that I don’t know how to appreciate a good movie.
I must recognize that the cast is good and they perform very well, since the only thing that Sandra Bullock needs to do is breath hard and George Clooney performs perfectly the role of George Clooney. A least the result is convincing! Furthermore, I don’t have any complain about the film’s scientist exactitude. In my opinion it is a good film in this sense although a lot of blogs and web pages have done a complete research about the film’s mistakes. I don’t mind them. I don’t want to pretend I’m an expert in Physics. So I won’t waste time on it.
My main point is that the movie pretends to be poetic and it includes a bunch of metaphors, which are quite obvious and simple. Talking about life, death, resurrection, evolution through a “space story” is very easy. Moreover, you are not going to do it better than Kubrick in 2001: A Space Odyssey (1968). The movie neither is dramatic. I mean, it is not more dramatic than films such as Alien (Ridley Scott, 1979) or Outland (Peter Hyams, 1981). That kind of atmosphere and fear about loneliness and being forgotten in space is not something new. The feeling I had after having watched the film was that it was only a scene of a film, not an entire movie.
So, if you decide to watch Gravity I’m pretty sure you are going to enjoy great FX but there is no anything else. To its favour, it only last about 90 minutes.

lunes, 30 de enero de 2017

"The Walking Dead"; televisión, cómics, zombis y Donald Trump.



–¡Necios! –decía a los transeúntes–. ¿Os movéis para ver muertos? ¿No tenéis espejos por ventura? (…)
¿Vais a ver a vuestros padres y a vuestros abuelos, cuando vosotros sois los muertos?
 
El día de difuntos de 1836. LARRA; Mariano José. El Español, n.º 368, 2 de noviembre de 1836.



Aquí se va a hablar fundamentalmente de dos cosas: De mí y de los cómics y serie de televisión conocidos como Los muertos vivientes o The Walking Dead si es que te manejas mejor con el inglés. 

De mi persona no voy a contar nada extraordinario y de la serie... No es que te vaya a revelar demasiado de la trama, la verdad, soy muy comedido. Ojo ahí, no obstante, si no quieres que te destripe nada de nada, sal de esta página, apaga el ordenador y el móvil y vete a recluirte a una cueva al menos a 2 quilómetros de la mía. Ahora bien, si llevas la serie de cómics y de televisión al día y/o te gusta vivir al límite leyendo mis desvarios, sigue bajo tu propia responsabilidad.

Se acerca San Valentín y a mucha gente sin pareja le corroe una especie de congoja por no haber encontrado aún el amor. Pero… ¿y a la gente con pareja? ¡Ah! ¡Qué presión superarse año tras año!¿Eh?¡Qué democrática esta fiesta “inventada” (¿cuál no lo es?) que hace que nos sintamos todos igual de desgraciados teniendo pareja que no teniéndola!



Ya, que quizá no es una cuestión de tener pareja o no. Quizá el no saber cómo afrontar estas fechas viene de que somos sencillamente imbéciles y ya está. Pero ¡eh! ¡que esto es Internet! ¿Desde cuando se admite aquí que algo es culpa nuestra y no de la de los demás?

Pero no he venido aquí a hablar de eso, no. Muy tal tendría que estar yo para hablar de temas de pareja y peor aún vosotros y vosotras para querer leerlo. Aquí se viene a hablar de The Walking Dead ante el inminente estreno de la segunda parte de la temporada. Ya veis qué cosas… Aquello de la cesura y los hemistiquios parecía muy de versos alejandrinos, pero a las productoras estadounidenses las ha dado por trasladarlo al lenguaje audiovisual y nos cortan sin venir a qué las temporadas.


El estreno tendrá lugar el 12 de este mes de febrero y en España anunciaré dónde y cuándo lo podremos ver tan pronto me llegue el cheque de las compañías que lo emitirán. Estaría bueno que fuera a trabajar, gratis, para ellas.


A lo que iba, que ya siento la emoción no tanto por la llegada de San Valentín, sino por el estreno de los nuevos episodios. Me encanta casi todo lo relacionado con los zombis. Desde que descubrí la obra de George Romero, su inquietante La Noche de los muertos vivientes, siendo un adolescente, profeso una total fascinación por todo lo relacionado con ello. Es especialmente curioso que sienta esa admiración por algo tan asqueroso yo, que me mareo sólo con tener un padrastro. Me estoy poniendo malo sólo de pensarlo… No os digo más. Pero es algo que me sucede mucho: También tengo un miedo irracional a las arañas (esto es como lo de “fiesta inventada”, ¿qué miedo no es “irracional”?) y me fascina Spiderman. Supongo que no es nada que toda una vida de psicoterapia no cure ¿verdad?

Me quiero convencer a mí mismo de que "es una afición" pero es algo así como una mezcla de síndrome de Diógenes y adicción.

No voy a ser el primero que hable de las concomitancias de los zombis y nosotros mismos como sociedad consumista y capitalista: una horda de seres, apenas humanos, descerebrados, que erramos buscando devorar sin saber muy bien por qué ni cómo. Los paralelismos entre nosotros y los zombis son especialmente patentes en el metro de Madrid entre las 6 y las 8 de la mañana. Los olores que despide mucha gente y su renqueante forma de caminar… brrrr.
Ya se ha hablado mucho de ello. Pero parecen pasar desapercibidos otros aspectos de este subgénero, no ya como metáfora, sino como fábula.
Por ejemplo, es patente en esta producción el marcado concepto de “ellos” y “nosotros” deshumanizando al contrario hasta el paroxismo, llegando hasta a cosificarlo… Da igual que sean zombis o humanos. Todos son "ellos" para todos. A eso, se suma vivir con miedo, evitando ser “el otro”… La revelación tardía de que el peligro de la amenaza radica en su número y su proximidad…  El mal que se desata de pronto sin que nadie supiéramos ver las señales, pero que estaban ahí… Ese ditirambo de la violencia como respuesta al caos… Los litros de sangre y los quilos de casquería salpicando todo…
Todo, absolutamente todo lo que encuentro de atractivo en el género zombi en general, lo dicho arriba y aún más arriba, se puede encontrar el particular en The Walking Dead.
Se ha dicho por ahí que esta serie ha hecho ganar a Trump. Yo, que soy un enamorado de la hermenéutica no podía entenderlo mejor.

Detalle de la portada de la edición estadounidense del cómic número 48, sacada de por ahí, de Internet.

Tanto en la serie como en el cómic, están muy identificados los personajes “demócratas” y los personajes “republicanos”. Los primeros, están a favor del aborto, en contra de las armas y siempre retrasan al grupo y terminan indefectiblemente o muertos o liándolo todo de mala manera. Los segundos son los que tiran adelante, los que nunca causan nada, pero están dispuestos a resolverlo todo, valoran la vida (su vida y la de los suyos, ojo, no toda la vida) y defienden el uso de la armas. Sólo llegan a emplearlas, eso sí, cuando agotan todos sus otros recursos. Lamentablemente, no es que tengan “otros” recursos.
Por supuesto, todo personaje vinculado a la política de una u otra manera, bien por “mote” (i.e: “El Gobernador”) o por profesión (i.e: la senadora o senador Monroe según consideremos televisión o cómic, respectivamente) son o la maldad personificada, o unos inútiles, o todo a la vez.
Temas como la construcción de muros, el abrirse o no a otras “comunidades” (a otras culturas o países, vamos), o la necesidad de lanzar “ataques preventivos” no le son ajenos tampoco.

No hagáis caso a muchos de los comentarios: La serie de televisón y el cómic son perfectamente disfrutables.

El cómic, quizá por llevar más tiempo o quizá porque es un medio que es capaz de pasar más “desapercibido”, trata directamente, además, temas como el nazismo y la añoranza de tiempos más “sencillos”; una búsqueda de una nación como la de antaño, anterior aún a la del “incidente”.
Por supuesto que no creo que eso haya influido en el voto de nadie. No, en serio. No creo que ningún votante indeciso tras ver algún capítulo haya dicho: “vaya toalla con esto de los zombis, voy a votar a Donald Trump porque si no se va a armar”. No creo que esta serie la vean sólo republicanos (¿acaso todos los que disfrutamos tanto de la serie de televisión como del cómic lo somos? porque yo, desde luego, no). Por supuesto que no creo que esta serie sea una loa a las virtudes republicanas (¿y qué si lo fuera, por otra parte?). Sí creo que The Walking Dead trata de temas que tocan muy directamente a los estadounidenses actualmente de una forma y a través de un medio que lo hace accesible a una gran audiencia. En ese sentido cumple la función de la fabula, al aterrizar inquietudes y miedos del ciudadano y cerrarlas con una moraleja. No de forma explícita, claro, pero de manera clara y contundente. Terminar "muerto" o "vivo" es lo que valida una u otra forma de ser.
En definitiva, esta serie puede ser culpable única y exclusivamente de que trata temas de su tiempo disfrazados de ficción.  Y eso es algo que han hecho de toda la vida series como Bonanza (david Dortort, 1959), La casa de la pradera (Blanche Hanalis; 1974) o Cosas de casa (William Bickley, Robert L. Boyett, Thomas L. Miller; 1989).


Steve Urkel aprueba esto.
S
i queremos relacionar el ascenso de Trump a la Casa Blanca con los zombis, debemos prestar atención a otros factores de este fenómeno que he mencionado antes: El deshumanizar al rival y ridiculizarlo como “elemento aislado” y no tener en cuenta el poder de su número y su cercanía. Y eso, amigas y amigos, eso… Eso lo han causado los demócratas.

Hala, ahí queda eso.
Mientras… a seguir disfrutando de The Walking Dead e id cogiendo ideas para cuando a nuestros falócratas y heteropatriarcas dirigentes se les vaya el poco seso que tienen y manden todo a hacer gárgaras.
Cualquier cosa, me paráis en la calle o me escribís un comentario o al Twitter. Al Facebook no, que me he quitado.

viernes, 6 de enero de 2017

Propósitos para este año 2017: Eliminar lenguaje que promueva la cultura de la violación.

Ya hemos estrenado este año 2017 y, entre hacer el vago, jugar al ordenador, dormir y ver la televisión... no he tenido tiempo para compartir a través de unas pocas palabras cuáles van a ser mis propósitos de año nuevo.

El principal, el que considero más urgente, y no sólo para este año, sino para el resto de mi vida:

VOY A DEJAR DE USAR UN LENGUAJE QUE PROMUEVA LA CULTURA DE LA VIOLACIÓN.

Normalmetne no tenemos cuidado con lo que escrbimos o decimos y soltamos palabras sin control alguno y no reparamos en qué estamos diciendo realmente. Estoy convencido de que nuestra forma de hablar encierra de una forma velada cierto apoyo a la violación. No estoy diciendo que sea la causa del mal, ni que todos y todas apoyéis la violación, pero  fijaos cuántas veces utilizamos estas expresiones:

  • Estoy jodido o jodida.
  • ¡Que te den por el culo!
  • ¡Que te jodan!
  • Lo que necesita es un buen polvo.
  • Está mal follado o mal follada.
  • ¡Esto es la polla! (queriendo expresar que algo es fenomenal).
  • ¡Esto es un coñazo! (con un significado de aburrido o insufrible).
  • Eres un hijo o una hija de puta (este caso me ha llamado siempre la atención: cuando alguien nos es antipático, nuestra ira se dirige hacia su madre, jamás hacia el padre).

Estas me salen a vuelapluma ¿se os ocurren más? ¡Hacédmelas saber!
Convendréis conmigo en que de una u otra manera estas expresiones señalan el forzar sexualmente a alguien como justificado, como "castigo" a algún comportamiento indebido. E, hilando más fino, si me apuráis implican que el acto ha de realizarse del hombre hacia la mujer (véanse las tres últimas expresiones).
Bueno, pues he decidido desterrar totalmente estas y otras expresiones  que pudieren cruzarse en mi camino de mi vocabulario.

En mi círculo más inmediato ya conocen mi decisión y me apoyan e incluso me corrigen cuando se me escapa alguna. Es difícil, pero con tan buena ayuda sé que lo lograré.

Uno de mis chistes estrella. Con este propósito de año nuevo, mi ya de por sí escaso registro humorístico va a quedar bajo mínimos.

Preguntas frecuentes:

"¡Eres un puto calzonazos, un mariquita y un mierdas!"
Ante tamaña reflexión, fruto sin duda de un conciezudo análisis introspectivo de la sociedad y de las implicaciones de la semántica del lenguaje, no puedo sino descubrirme ante una mente tan preclara.
Te has dejado llevar por la tiranía de lo políticamente correcto. 
Yo opino al revés: Que mi postura es políticamente poco correcta. Pero si alguien lo ve de otro modo, pues eso, ¡a comentarios!
Pues tomar y beber leche carne también es apoyar la cultura de la violación.
Yo ahora estoy a este nivel. Quizá llegue a otros o quizá no. Pero de momento me encuentro aquí.
¿Estas diciendo que si yo hablo así promuevo la violación?
He dicho lo que he dicho: Que voy a eliminar ciertas expresiones de mi vocabulario pues su carga semántica apoyan la violación. No estoy dicendo que tú, ni nadie, la apruebe.
Bueno, pues nada más. Más adelante hablaré de que otro de mis propósitos ha sido largarme de Facebook, pero esa es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión.

¿Y por aquí? ¿Cuáles son vuestros propósitos de año nuevo?